Cada vez es mayor la oferta de ventanas terminadas que se pueden adquirir en centros comerciales, internet, con dimensiones estándar, a medida, etc. pero ¿a quién le encargamos luego su colocación?
Ahorrar energía y consumir energías más sostenibles son los nuevos objetivos de la sociedad actual. En España más de la mitad de los edificios están construidos sin la protección térmica adecuada; es decir, sin el necesario aislamiento térmico.
El agua que vemos aparecer en las ventanas de nuestra casa procede del vapor que hay en el aire interior y se genera al respirar, regar las plantas, planchar, secar la ropa, ducharnos, cocinar, etc.
En ocasiones, tenemos la necesidad en nuestras viviendas de ampliar las zonas habitables de las mismas para crear un ambiente luminoso, protegido de las condiciones atmosféricas, del viento y la suciedad. Una gran solución es realizarlo por medio de Verandas, que si buscamos su definición en el diccionario, es una galería, porche o mirador de un edificio o jardín.
Desde el 30 de Noviembre al 11 de Diciembre de 2015, se desarrolla en París la Cumbre del Clima, en la que los representantes de 195 países intentan cerrar un acuerdo global para frenar el cambio climático (del que ya todos sabemos que es un hecho probado).
La situación actual de la economía en España, nos está planteando la necesidad de un cambio de modelo en la construcción y en la vivienda, basado en varias líneas de actuación, entre ellas:
En 2009, fue finalizado el edificio de Laboratorios Área Vegetal en el CITA (Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón), ubicado en Montañana (Zaragoza). El proyecto fue elaborada por la arquitecta Eugenia Pérez de Mezquía Zatarain, y fue presentado para la 25 edición del Premio Arquitectónico García Mercadal.
“La arquitectura es el triunfo de la imaginación” decía el arquitecto norteamericano Frank Lloyd Wrigh, autor entre otros edificios del museo Guggenheim de Nueva York. La Arquitectura tiene mucho de imaginación, de creatividad y de conocimiento.
Nuestra vida depende de las decisiones que tomamos o dejamos de tomar. Saber elegir es una de las claves de nuestra felicidad, por lo que tenemos que usar sabiamente nuestro poder de elección.
Dejémonos llevar por esos pequeños placeres que nos da la vida. En la sociedad actual, nuestra vida cotidiana marcha a una velocidad a la que no se nos permite identificar y disfrutar esos momentos. Para poder disfrutarlos, primeramente hay que pararse, aislarse, pensar en uno mismo y saber reconocerlos y apreciarlos.

















